Iniciar un proceso terapéutico puede generar dudas e incertidumbre.
Aquí te explico cómo es mi forma de trabajar, para que puedas saber qué esperar del proceso y si encaja con lo que estás buscando.
Conocernos y resolver tus dudas.
Explorar tu historia y comprender tu punto de partida.
Aplicar herramientas adaptadas a ti.
Llevar los avances al día a día.
La terapia es un proceso progresivo que se construye sesión a sesión, respetando siempre el ritmo de cada persona.
La primera sesión de terapia psicológica es un espacio para:
En las primeras sesiones exploramos:
Evaluamos, mediante pruebas estandarizadas:
Trabajamos sobre las dificultades identificadas utilizando las herramientas terapéuticas más adecuadas para cada caso.
A lo largo de las sesiones se van trabajando los aspectos que generan malestar, favoreciendo una mayor comprensión emocional y el desarrollo de recursos personales.
El proceso se adapta de forma flexible a las necesidades que van surgiendo.
Trabajamos juntas para comprender cómo tus pensamientos, emociones y conductas se influyen entre sí, y así poder introducir cambios concretos que te ayuden a sentirte mejor en tu día a día.
Cuando hay experiencias difíciles que siguen pesando en el presente, utilizamos EMDR para procesarlas de forma segura y respetuosa, siempre a tu ritmo y con una preparación previa.
Exploramos tus patrones relacionales y emocionales para que puedas construir una relación más amable contigo y vínculos más seguros con los demás.
Cada proceso es único. Adaptamos el enfoque a tus necesidades.
Si tienes dudas, podemos hablarlas antes de iniciar el proceso.