¿Qué es la terapia EMDR?

EMDR es un enfoque terapéutico que permite trabajar experiencias difíciles que siguen generando malestar en el presente.

Muchas veces, situaciones del pasado continúan influyendo en cómo nos sentimos, pensamos o reaccionamos, incluso cuando creemos que ya están superadas.

La terapia EMDR ayuda a procesar estas experiencias de forma segura y respetuosa.

¿En qué consiste la terapia EMDR?

EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) es un modelo terapéutico avalado científicamente para el tratamiento del trauma y otras dificultades emocionales.

EMDR parte de la idea de que nuestro cerebro tiene una capacidad natural para procesar las experiencias, que a veces quedan bloqueadas tras vivencias intensas o dolorosas.

Fases del protocolo EMDR

1. Historia y planificación

Exploramos tu historia y definimos los objetivos y el plan de trabajo.


2. Preparación

Fortalecemos recursos de regulación emocional y explicamos el proceso para que sientas seguridad.

3. Evaluación

Identificamos los recuerdos a trabajar y los pensamientos, emociones y sensaciones asociados.

4. Desensibilización

Procesamos el recuerdo para reducir la intensidad emocional que genera en el presente.

5. Instalación

Reforzamos una creencia positiva más adaptativa vinculada a la experiencia.

6. Escaneo corporal

Comprobamos si quedan sensaciones físicas asociadas y las procesamos si es necesario. 

7. Cierre

Orientamos al presente y finalizamos asegurando estabilidad emocional.

8. Reevaluación

Revisamos cómo se ha integrado el trabajo realizado.

¿Para qué está indicada la terapia EMDR?​

EMDR puede ser útil en diferentes dificultades emocionales, especialmente cuando existe un origen traumático o experiencias que no han podido integrarse adecuadamente.

Experiencias traumáticas

Situaciones como accidentes, pérdidas, abusos o vínculos difíciles pueden dejar una huella profunda. EMDR permite trabajar estas vivencias de forma segura, sin necesidad de revivirlas de manera abrumadora.

Trastornos del estado de ánimo

En algunos casos, la tristeza persistente o el bajo estado de ánimo están ligados a experiencias no resueltas. EMDR ayuda a procesarlas, favoreciendo una percepción más compasiva de uno mismo y del presente.

Ansiedad y ataques de pánico

Cuando la ansiedad tiene raíces en experiencias pasadas, EMDR puede ayudar a reducir la intensidad emocional y los síntomas físicos asociados, facilitando una mayor sensación de calma y control.

Trastornos de la conducta alimentaria

EMDR puede formar parte del abordaje de los trastornos alimentarios cuando existen experiencias que influyen en la relación con la comida, el cuerpo, una misma y los demás, ayudando a construir una percepción más amable y realista de una misma.

Duelo y experiencias difíciles

Cuando ciertas experiencias del pasado siguen influyendo en el bienestar emocional, EMDR puede ser útil, ayudando a integrar lo vivido y a recuperar una sensación de mayor equilibrio emocional. 

Autoestima y creencias negativas

Muchas personas arrastran ideas profundas como “no soy suficiente” o “algo está mal en mí”, vinculadas a experiencias pasadas.
EMDR puede ayudar a transformar estas creencias y construir una mirada más amable hacia una misma.

Cada proceso es único. Adaptamos el enfoque a tus necesidades.

EMDR desde un enfoque seguro y respetuoso

El trabajo con EMDR se realiza siempre de forma progresiva, cuidando tu estabilidad emocional y respetando tu ritmo.

 

Antes de abordar experiencias difíciles, fortalecemos recursos internos para que el proceso sea seguro y acompañado en todo momento.

 

EMDR dentro de un enfoque integrador

EMDR no se utiliza de forma aislada, sino integrado dentro de un enfoque terapéutico más amplio.

 

Combino EMDR con herramientas de la terapia cognitivo-conductual y la teoría del apego, adaptando el tratamiento a las necesidades de cada persona.

 

EMDR desde un enfoque seguro y respetuoso

El trabajo con EMDR se realiza siempre de forma progresiva, cuidando tu estabilidad emocional y respetando tu ritmo.

 

Antes de abordar experiencias difíciles, fortalecemos recursos internos para que el proceso sea seguro y acompañado en todo momento.

 

EMDR dentro de un enfoque integrador

EMDR no se utiliza de forma aislada, sino integrado dentro de un enfoque terapéutico más amplio.

 

Combino EMDR con herramientas de la terapia cognitivo-conductual y la teoría del apego, adaptando el tratamiento a las necesidades de cada persona.

 

La terapia se adapta a tu historia, tus necesidades y tu momento vital.

Podemos valorar si este enfoque encaja con tu proceso terapéutico.