La relación con la comida puede convertirse en una fuente constante de ansiedad, culpa y sufrimiento.
Si comer, el peso o tu cuerpo ocupan demasiado espacio en tu vida, la terapia especializada en conducta alimentaria puede ayudarte.
Recuperar una relación sana con la comida y con tu cuerpo es posible.
Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son dificultades complejas que afectan a la relación con la comida, el cuerpo y las emociones.
Los TCA no se limitan a la alimentación o al peso corporal. Suelen estar relacionados con la forma en que una persona gestiona sus emociones, su autoestima y su relación consigo misma y con los demás.
A menudo van acompañados de un elevado malestar emocional, sentimientos de culpa o vergüenza, y una sensación de pérdida de control.
Restricción alimentaria.
Miedo intenso a ganar peso.
Marcada insatisfacción corporal.
Episodios recurrentes de atracones.
Conductas compensatorias posteriores.
Sentimientos de culpa y vergüenza.
Episodios recurrentes de atracones, sin conductas compensatorias posteriores.
Sentimientos de culpa y vergüenza.
La preocupación constante por la comida, el peso o la imagen corporal puede generar un importante malestar.
La terapia permite abordar estas dificultades antes de que se cronifiquen.
El tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria requiere un enfoque especializado, cuidadoso y adaptado a cada persona.
Trabajo desde un modelo integrador que atiende tanto a los síntomas como a las causas profundas del malestar.
En terapia trabajaremos para:
Reducir la ansiedad y la culpa asociadas a la comida.
Comprender los patrones alimentarios y emocionales.
Recuperar la confianza en tu cuerpo y en tus señales internas.
Construir una relación más flexible, segura y estable con la alimentación.
Aumentar tu bienestar y calidad de vida.
El proceso se adapta a tu ritmo, tu momento y tus necesidades.
Se trabaja el reconocimiento y la expresión emocional, así como la construcción de una autoestima más sólida y compasiva.
El objetivo no es el control, sino el desarrollo de una relación más flexible y respetuosa con la comida y el propio cuerpo.
En muchos casos, los TCA están relacionados con experiencias vitales dolorosas. Estas se abordan de forma progresiva y segura, respetando el ritmo de cada persona.
Se trabaja el reconocimiento y la expresión emocional, así como la construcción de una autoestima más sólida y compasiva.
El objetivo no es el control, sino el desarrollo de una relación más flexible y respetuosa con la comida y el propio cuerpo.
En muchos casos, los TCA están relacionados con experiencias vitales dolorosas. Estas se abordan de forma progresiva y segura, respetando el ritmo de cada persona.
El proceso terapéutico se desarrolla en un entorno de confianza, respeto y confidencialidad.
La recuperación es posible, y la terapia puede ser un primer paso para empezar a cuidarte de otra manera.
Si te identificas con alguna de estas dificultades, pero tienes dudas, podemos hablarlo con calma.